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Cinco cosas que tienes que saber sí o sí sobre la meningitis tras el brote en Reino Unido
Incluso con tratamiento, la enfermedad puede ser mortal o dejar secuelas serias como daño cerebral, pérdida de audición o amputaciones
Dos jóvenes de 18 y 21 años han muerto por un brote de meningitis en Inglaterra y otras 18 están hospitalizadas. Esta noticia ha dado la vuelta al mundo y ha alarmado a la población, que atiende con miedo a toda la información sobre esta enfermedad tan poco común, pero existente. Los jóvenes son los principales perjudicados, y los infectados de este caso se contagiaron en una discoteca a principios de marzo.
El 10% de las personas con meningitis bacteriana fallecen a causa de ella, incluso estando medicados. De los supervivientes, algunos corren el riesgo de tener problemas graves en el sistema nervioso, sufrir amputaciones o incluso daños cerebrales, de ahí la preocupación tras la noticia del fallecimiento de dos jóvenes. No obstante, un tratamiento con un seguimiento médico correcto puede reducir altamente la probabilidad de tener que sufrir alguna de estas consecuencias.
Desde que salió la noticia de Inglaterra, son muchos los que se preguntan cuáles son los síntomas de esta enfermedad y qué es conveniente saber para poder prevenir consecuencias muy graves o en el peor de los casos, la muerte. 'The Washington Post' ha publicado cinco datos que todos deberíamos saber sobre esta enfermedad.
¿Qué debemos saber sobre la meningitis?
1. La meningitis bacteriana es peligrosa y progresiva
Se trata de una infección grave que puede evolucionar en horas, no días, y es considerada una emergencia médica. Incluso con tratamiento, puede ser mortal o dejar secuelas serias como daño cerebral, pérdida de audición o amputaciones.
2. Los síntomas iniciales pueden confundirse con enfermedades menos graves
Signos tempranos incluyen fiebre, dolor de cabeza, vómitos y fatiga. En bebés pueden aparecer llanto débil o protuberancia en la cabeza. Las señales más preocupantes —como rigidez de cuello, sensibilidad a la luz, confusión y erupciones moradas— requieren atención inmediata.
3. Algunos grupos son más vulnerables
Niños pequeños, adolescentes, adultos jóvenes y personas con sistemas inmunitarios debilitados tienen mayor riesgo. También se propaga fácilmente en lugares con contacto cercano, como residencias universitarias, cuarteles o discotecas.
4. La detección y el tratamiento rápido son esenciales
Si se sospecha meningitis bacteriana, se realiza una punción lumbar para identificar la bacteria y se administran antibióticos de inmediato. El tratamiento oportuno puede salvar vidas y reducir complicaciones.
5. La vacunación es la mejor protección
Existen vacunas seguras y eficaces que protegen contra los tipos más comunes de meningitis meningocócica. Aunque hábitos saludables ayudan, el mayor riesgo es no estar vacunado, especialmente durante la adolescencia y la juventud, cuando la exposición es más probable.
Fuente larazon.es