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Ni 5.000 ni 10.000 pasos al día: cuánto caminar para evitar ganar peso tras una dieta

Ni 5.000 ni 10.000 pasos al día: cuánto caminar para evitar ganar peso tras una dieta

Un amplio estudio presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad revela cuántos pasos al día pueden reducir el temido efecto rebote


Perder peso suele ser solo la primera parte del desafío. Lo realmente complicado es mantener los resultados a largo plazo y evitar el temido "efecto rebote". Muchas personas logran adelgazar durante unos meses, pero con el paso del tiempo vuelven a recuperar parte o incluso todo el peso perdido.
De hecho, los especialistas advierten desde hace años que la mayoría de las personas que adelgazan vuelven a recuperar parte o todo el peso perdido en los años siguientes. Ahora, una nueva investigación internacional apunta a una estrategia sencilla y al alcance de casi cualquiera para reducir ese riesgo: caminar cada día.

Aunque durante años se popularizó la idea de que había que alcanzar los 10.000 pasos diarios para mantenerse saludable, la ciencia empieza a matizar esa cifra. Un nuevo estudio presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO 2026), celebrado en Estambul, concluye que no hace falta llegar a ese número para ayudar al cuerpo a mantener el peso después de una dieta.
La investigación, desarrollada por expertos de la Universidad de Módena y Reggio Emilia (Italia) y publicada en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, encontró que caminar alrededor de 8.500 pasos diarios podría ser suficiente para reducir las probabilidades de recuperar los kilos perdidos.

El efecto rebote afecta a un 80% de las personas con sobrepeso
Según los investigadores, aproximadamente el 80% de las personas con sobrepeso u obesidad recuperan parcial o totalmente el peso perdido entre tres y cinco años después de una dieta.
«Por eso el reto más importante a la hora de tratar la obesidad es prevenir la recuperación del peso perdido», explica el profesor Marwan El Ghoch, uno de los autores principales del estudio italiano. El objetivo de su equipo, en este contexto, fue analizar si aumentar el número de pasos diarios ayuda a evitar ese rebote.

Para obtener resultados sólidos, los científicos realizaron una revisión sistemática y un metaanálisis de estudios previos, una metodología considerada de las más fiables dentro de la investigación científica.
En total, revisaron 18 ensayos clínicos y utilizaron los datos de 14 investigaciones con 3.758 participantes adultos con sobrepeso u obesidad. Los estudios se desarrollaron en países como Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Japón.
Al comenzar los estudios, ambos grupos tenían hábitos muy parecidos y caminaban prácticamente lo mismo: unas 7.200 pasos diarios de media. Sin embargo, quienes siguieron los programas de modificación del estilo de vida aumentaron progresivamente su actividad física hasta alcanzar unos 8.500 pasos diarios durante la etapa de adelgazamiento.

La cifra que marcó la diferencia
Los resultados mostraron diferencias importantes entre quienes mantuvieron esa rutina y quienes no modificaron su nivel de actividad. El grupo que incrementó sus pasos perdió aproximadamente un 4,4% de su peso corporal, lo que equivale a unos cuatro kilos de media.
Pero el dato más interesante apareció después. Durante la fase de mantenimiento, las personas que conservaron una media cercana a los 8.200 pasos diarios lograron mantener gran parte del peso perdido, mientras que quienes permanecieron sedentarios tendieron a recuperar kilos con mayor facilidad.

Por qué caminar ayuda a mantener el peso
Caminar no solo sirve para quemar calorías. Los especialistas explican que mantenerse activo mejora múltiples procesos relacionados con el metabolismo y la salud general.

Entre los beneficios asociados a caminar regularmente destacan:

-Mejor control de la glucosa en sangre.
-Mayor sensibilidad a la insulina.
-Reducción del riesgo cardiovascular.
-Descenso de la presión arterial.
-Mejora del colesterol.
-Beneficios para el estado de ánimo y la memoria.

Además, frente a otros ejercicios más exigentes, caminar tiene una ventaja clave: es accesible para la mayoría de las personas. No requiere gimnasio, equipamiento especial ni grandes conocimientos deportivos. Precisamente por eso, los expertos consideran que puede convertirse en un hábito más fácil de mantener durante años.

 

Fuente larazon.es