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¿A qué velocidad deberías caminar según tu edad? El indicador que predice tu longevidad

¿A qué velocidad deberías caminar según tu edad? El indicador que predice tu longevidad

Los expertos advierten que el ritmo al andar es un "sexto signo vital" que revela el estado de salud general y la capacidad funcional a largo plazo


Caminar es mucho más que un hábito saludable, es una herramienta diagnóstica fundamental. Elizabeth Vogstrom, asistente médica especializada en longevidad, asegura que la velocidad al andar es un indicador clave que puede revelar problemas físicos antes de que sean evidentes en la vida cotidiana. Según señala la experta, "la velocidad al caminar suele revelar esos cambios antes de que se hagan evidentes en la vida diaria", lo que permite identificar posibles dolencias o un declive en la salud general.
Vogstrom destaca que, a menudo, la capacidad para caminar y la tolerancia a la marcha son las primeras medidas funcionales que fluctúan cuando una persona experimenta pérdida de energía, masa muscular o condición física. "Cuando el ritmo al caminar de una persona disminuye inesperadamente, puede reflejar un descondicionamiento físico, pérdida de masa muscular, limitaciones cardiovasculares, problemas articulares, cambios neurológicos u otros problemas de salud que merecen mayor atención", afirma la especialista.

Las referencias según la edad
Basándose en datos de la literatura científica, como el informe de 2022 del Journal of Sports Sciences, se han establecido referencias de velocidad según el grupo de edad. Entre los 20 y 30 años, el objetivo es caminar 1,6 kms en un tiempo de 13 a 19 minutos. A partir de los 40 años, la meta se ajusta a 14-16 minutos, mientras que a los 50 años se sitúa en 15-17 minutos. Para el grupo de 60 a 69 años, el intervalo recomendado es de 16 a 18 minutos por cada 1,6 kms, y para personas mayores de 70 años, un tiempo de 20 minutos resulta un objetivo razonable.

Vogstrom recalca que un ritmo ágil, que permita mantener una conversación sin fatiga extrema, es un "objetivo práctico" independientemente de la edad. No obstante, advierte: "Un ritmo superior a 20 minutos por cada 1,6 kms no es necesariamente problemático, sobre todo en adultos mayores, pero puede requerir una atención más detenida si representa una disminución significativa con respecto al nivel de referencia anterior de un individuo".
La velocidad como sexto signo vital
La ciencia ha comenzado a tratar la velocidad de la marcha como un "sexto signo vital". Un estudio realizado en 2022 con 22.000 personas confirmó que caminar a paso ligero se relaciona con una reducción drástica en el riesgo de mortalidad por cualquier causa, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Además, existe una conexión directa entre la marcha y la salud cerebral: un estudio pionero con 1.000 personas descubrió que una velocidad más lenta a los 45 años se asocia con un mayor envejecimiento biológico y un menor volumen cerebral.

La conclusión de los expertos es unánime: la movilidad es el pilar de la independencia funcional. "Cuando los pacientes mantienen su movilidad y tolerancia a la marcha, no solo se mantienen en forma, sino que también preservan su independencia y calidad de vida durante los años venideros", concluye Vogstrom.