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No dormir bien acelera el avance del cáncer colorrectal
La privación del sueño altera la microbiota intestinal, lo que empeora los resultados del cáncer más frecuente
Menos de la mitad de la población duerme las horas recomendadas, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Además, uno de cada tres adultos españoles se despierta con la sensación de no haber tenido un sueño reparador.
Aunque personas de todas las edades y sexos pueden tener problemas de sueño, los distintos estudios que se han realizado en España coinciden en afirmar que son más frecuentes en adolescentes y jóvenes, en mujeres, y en adultos mayores.
Dormir menos de las horas recomendables ya se sabe que afecta a la salud cardiometabólica de la madre tanto durante el embarazo, así como siete años después del parto. Y no solo.
Se sabe desde hace tiempo que la falta de sueño debilita el sistema inmunitario. Ahora, investigadores del Instituto Oncológico de UF Health, en Florida, han hecho un descubrimiento sorprendente: la microbiota intestinal provoca cambios en el sistema inmunitario causados por la privación crónica del sueño. Estos cambios favorecen la progresión del cáncer de colon, alteran el ritmo circadiano y disminuyen la eficacia de la quimioterapia.
“La privación del sueño es muy común entre los pacientes con cáncer, pero a menudo se pasa por alto en la atención médica, y faltaban pruebas moleculares que la vincularan con los resultados de la enfermedad”, afirma María Hernández, estudiante de posgrado en el laboratorio del Dr. Christian Jobin, quien presentó hoy el estudio durante la Reunión Anual de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer de 2026 en San Diego.
“Este estudio resalta la importancia de mantener un microbioma saludable mediante un buen descanso y una alimentación sana. Nuestro hallazgo es transcendental porque subraya la necesidad de evaluar al paciente de forma integral e identificar cómo podemos brindar un mejor apoyo a estos sistemas para mejorar los resultados clínicos”.
La microbiota intestinal es el conjunto de billones de microorganismos, incluidas las bacterias, pero también virus, hongos y arqueas, que viven en el intestino. Se sabe que mantiene una relación compleja e interconectada con el sistema inmunitario. El equipo de Jobin quería averiguar si la privación del sueño afecta a la microbiota de forma que promueva la progresión del cáncer y disminuya la respuesta al tratamiento.
Los investigadores utilizaron modelos de ratón para simular los efectos de la privación de sueño prolongada en humanos. Recolectaron muestras de heces de ratones privados de sueño y las trasplantaron a ratones sanos cuya microbiota había sido eliminada, lo que les permitió centrarse en el papel de la microbiota.
Los investigadores midieron el crecimiento tumoral y la respuesta al 5-FU, el fármaco de quimioterapia más común para pacientes con cáncer colorrectal, que actualmente es el cáncer más letal en personas menores de 50 años en Estados Unidos.
Compararon las poblaciones de células inmunitarias en el microambiente tumoral, los genes implicados en la regulación del ritmo circadiano y otros marcadores inmunitarios en ratones con privación de sueño y ratones sanos.
Los investigadores descubrieron que los ratones privados de sueño no solo presentaban una peor progresión del cáncer, evaluada mediante el volumen del tumor, sino que el fármaco de quimioterapia era menos eficaz y se reducía la cantidad de células inmunitarias implicadas en la inmunidad antitumoral. Los genes que regulan el ritmo circadiano también se vieron afectados.
“La privación del sueño alteró la composición de la microbiota y, además, creemos que modifica el comportamiento de las bacterias”, afirma Hernández.
“Demostramos que estos cambios -prosigue- tienen efectos funcionales tanto en la progresión del cáncer como en sus tratamientos. Algo está ocurriendo en el microbioma que provoca la disminución de la eficacia del tratamiento”.
El equipo está trabajando para identificar el mecanismo y determinar la molécula específica involucrada. El estudio subraya la importancia de recopilar datos sobre el sueño en grandes grupos de pacientes humanos para poder comparar los cambios en la microbiota a lo largo del tiempo, afirma Jobin, colíder del programa de investigación de Inmuno-Oncología y Microbiología del Instituto Oncológico de UF Health .
¿La buena noticia? La microbiota es "plástica", lo que significa que puede modificarse mediante cambios en el estilo de vida.
“Sabemos tanto sobre el microbioma que debemos empezar a cuidarlo y tratarlo con respeto”, incide Jobin, profesor distinguido de Medicina de la UF . “Como decía tu madre, dormir es importante, comer bien. Entendemos esto de forma integral, pero ahora sabemos que puede estar relacionado con el microbioma. Podría ser algo que esté en sintonía con tu estilo de vida”, añade.
Por supuesto, no siempre es posible dormir bien, especialmente para los pacientes que están hospitalizados durante períodos prolongados o que reciben tratamiento contra el cáncer.
A largo plazo, estos nuevos hallazgos abren el camino para que los investigadores desarrollen métodos para reequilibrar la microbiota, como la restauración de bacterias beneficiosas o la creación de fármacos específicos.
El laboratorio de Jobin ha sido pionero en nuevas formas de aprovechar el potencial terapéutico de la microbiota, identificando recientemente una molécula que mejoró la respuesta al tratamiento del cáncer y que puede convertirse en un fármaco. Una técnica similar podría aplicarse para tratar los cambios causados por la alteración del sueño.
Fuente larazon.es